Limpiador natural

Limpiador natural

SAPONARIA OFFICINALIS

 

El nombre deriva del griego “sapo” o del latín tardío “sapo-onis” (en ambos casos jabón) y el epíteto latino officinalis hace referencia a “planta medicinal de venta en herboristerías”

Familia: cariofiláceas (Caryophyllaceae)

Nombres populares: flor de jabón, albata, herbada, hierba de bataneros, hierba lanaria, jabonera, palo de jabón, siabuneira, xabonera.

La saponaria procede de Europa central y meridional y puede encontrarse también en el sudoeste de Asia y Norteamérica. Su cultivo no requiere mayores atenciones: crece de forma silvestre en zonas húmedas en taludes, riberas y bordes de caminos, si bien prefiere la luz solar directa.

Es una planta herbácea, vivaz y perenne, con rizoma subterráneo y raíces laterales. El tallo es robusto y erecto, engrosado sensiblemente en los nudos donde las hojas verde pálido, de forma lanceolada y unos 3-5 cm de longitud, salen a pares. Puede alcanzar una altura de 30-60 cm.

Florece en primavera y verano, a partir del mes de mayo. Las olorosas flores pueden ser de color blanco, violeta o rosa pálido. La corola tiene cinco pétalos tubulares y el cáliz es cilíndrico. El fruto es una cápsula oblonga con numerosas semillas.

Pasada la floración conviene podar la planta para que se regenere con vigor. La multiplicación se realiza a través de semillas durante la primavera.

Es conocida desde hace milenios por sus propiedades higiénicas, su capacidad para generar espuma y su poder limpiador. En la Grecia antigua ya se hacía gran uso de esta planta por los médicos de la época y se empleaba para la creación de productos de limpieza por sus cualidades como jabón vegetal. Actualmente se utiliza en la industria cosmética para la elaboración de jabón, champú, dentífrico y polvos limpiadores.

Existen variados procedimientos para aprovechar las cualidades detersorias (es decir, que limpian o purifican) de la saponaria. Una de ellas consiste en machacar las flores y el rizoma, mezclarlos y agitarlos con agua. Esto genera una buena cantidad de espuma y vale por sí mismo como un buen limpiador natural.

Otra manera de lograr un producto natural de limpieza (que se puede emplear tanto para la higiene corporal como para ropa u otros objetos) es a través del uso de las raíces y rizomas de la planta ralladas. Hay que colocar en un litro de agua entre 30 y 100 gramos de estas raíces, según la intensidad que se quiera obtener, y hervir la mezcla durante unos cinco o diez minutos. Después se deja reposar durante al menos una hora. Elaborado de esta forma, el producto resultante no genera tanta espuma, pero su efecto limpiador es el mismo.

Si se ha de usar como champú, en el momento de hervirlo se pueden añadir plantas naturales que fortalecen el cabello, como tomillo o cola de caballo. La cantidad de estas especies debe ser la misma que se haya empleado de saponaria.

La ventaja de este método es que las raíces se pueden volver a utilizar para una segunda tanda de líquido limpiador, aunque con menor cantidad de agua; aproximadamente la mitad.

¿Conocías esta planta? ¿La has visto miles de veces por los caminos, o incluso en tu propio jardín, pero no sabías sus cualidades?

Os animo a probarla y ya me contaréis los resultados!!

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